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March 16, 2006

puelto rico

oiga doctor
devuélvame mi rebeldía
ahora que a la carta ceno cada día
y viajo con american express
algunas de las cosas
oiga doctor, que imaginaba odiosas
¿sabe que están muy bien?
joaquín sabina

puelto rico: así es como le dicen aquí a esta isla. y la cita sabiniana no es gratuita, les garantizo que viene al caso, lean nomás y díganme si no.

el lunes, nada más dar clase (de once a doce) y anunciar a unos alumnos escépticos con respecto al carácter profesional de mis actividades caribeñas que iban a tener una instructora sustituta el resto de la semana, salimos corriendo para la casa de elena en indiana, pennsylvania. llegamos a eso de las dos, metimos todas las maletas en la van de elena, conocida como la paloma, y nos dirigimos hacia newark, new jersey. el grupo: elena, gerardo, debbie, lucía, aarti y yo. llegamos a nuestro destino sin novedad reseñable a eso de las siete y media u ocho, pues la paloma se portó bien y el tráfico también, pero en lugar de ir directamente al aeropuerto fuimos nada más ni nada menos que al bronx. allí vive la hermana de elena, quien nos acompañó para llevarse después consigo la paloma, en la que nos recogerá el domingo cuando regresemos ya no por el aeropuerto de newark sino por el jfk neoyorquino. ¿por qué tanta vuelta por la costa este? es que poderoso caballero es don dinero: el vuelo directo desde pittsburgh hasta san juan costaba casi quinientos dolores, pero nosotros por poco más de la mitad de esa cantidad nos hicimos con un boleto en jetblue desde newark para la venida y con otro de regreso hasta el jfk en flysong. aerolíneas del chiste, lo sé, pero como comentó rómulo después de mi anterior post no son malas en absoluto. al menos jetblue se portó muy bien, y flysong es una subsidiaria de delta air lines, de modo que asumo que no habrá problema tampoco.

en, repito, nada más ni nada menos que el bronx estuvimos un ratito en compañía de la sobrina de elena, quien inició el bombardeo reggaetonero que continúa hasta hoy, porque al parecer en las radios boricuas ya no ponen otra música. cenamos pollo asado con patacones y, muy latinoamericanamente, llegamos al aeropuerto con escasos minutos de margen. no fue desde luego la única cosa que ocurrió in extremis. por la mañana, a eso de las nueve, había ido yo con la clase que me caracteriza a la office of international services de la universidad para que me renovaran la firma en mi i-20 (junto a mi visa de estudiante el único documento que me permite entrar y salir libremente de estados unidos), pues la que tenía la había recibido cuando viajé a españa por última vez hace casi dos años y estaba caducada. no pasó nada, y por mucho que hiciera todo a última hora el asunto es que estoy aquí, así que tudo bem.

aterrizamos en puerto rico el martes como a las cuatro de la mañana. fuimos a la oficina de avis para recoger la van sin nombre que teníamos reservada y entre unas y otras cosas se nos hicieron las cinco. el problema es que al hotel sólo podíamos entrar a partir del mediodía. buscamos un bar para tomar el primer roncito, pero parece que estos caribeños son menos marchosos de lo que sugiere el estereotipo, en todo caso no encontramos nada abierto y después de dar vueltas lo que hicimos fue meternos a un restaurantito medio popularón que acababa de abrir. allí comimos sánduches (yo uno de pernil, a los añísimos, y estaba excelente pero o la nostalgia nacionalistoide me engaña o los que hacen en la sierra del ecuador son mucho mejores) y, como el local quedaba justo enfrente del hotel donde va a tener lugar lasa 2006 y en él estaba ya alojado nacho, estas niñas se empeñaron en ir a buscarlo. el hombre, en vez de mandar a todo el mundo al carajo como yo haría si me despertaran a las seis de la mañana, bajó a saludar y conversó un rato con nosotros. luego lo dejamos seguir durmiendo en su hotel y nos volvimos a subir a la furgoneta para dedicarnos a pasear en vista de nuestro estado de homelessness.

el viejo san juan, por lo poco que medio vimos, es real real realmente bonito. un aire medio gaditano, como por lo visto posee también la habana, y en general esa pinta que en américa sólo las capitales coloniales tienen. dando un paseo llegamos hasta cataño, un pueblo cerca de san juan donde se encuentra la mayor destilería de ron del mundo, la de la casa bacardí, a la que con justicia llaman la catedral del ron. tuvimos que esperar un montón para entrar, porque eran como las siete y poco de la mañana y abrían recién a las ocho y media, pero valió la pena. en el museo aprendimos mucho sobre el ron, sobre la empresa y sobre la familia bacardí, si bien lo mejor fue por supuesto la degustación al final del tour. normalmente dan un solo ticket por persona, pero a nosotros nos dieron dos creo que porque se compadecieron al vernos tirados durmiendo en el césped afuera de la puerta principal esperando a que abrieran. encima lucía le regaló su segunda consumición a gerardo y elena me dio la suya a mí. mis selecciones: mojito, ron de coco con coca-cola, y ron añejo de ocho años también con coca-cola (lo que provocó un respingo por parte del barman porque se supone que los rones buenos no se mezclan). qué quieren que les diga, blasfemias aparte, yo me sentí como me imagino que ha de sentirse un creyente de verdad entrando a la catedral de santiago de compostela después de hacer el camino.

luego dejamos a lucía en su hotel y los demás nos dirigimos al nuestro. por cortesía de elena, una mujer de generosidad exagerada, nos estamos quedando en el tiempo compartido que su familia tiene en un hyatt a unos veinte minutos de san juan cuyo lujo es casi obsceno. los restaurantes, los bares, el casino, la sauna, el gimnasio, las canchas deportivas, la playa privada y la piscina o mejor dicho el complejo de piscinas van por descontado, porque es lo normal, pero es que tienen toda una vaina como un arroyo artificial que va hasta las piscinas, con una vegetación paradisíaca, todo como sacado de blue lagoon. nosotros estamos en un conjunto de dos suites interconectadas, una con habitación, baño con jacuzzi, sala y cocina, y la otra con habitación y baño nomás. ya les decía yo a mis compañeros: "ahora los quiero ver en lasa poniendo a parir a la modernidad, el capitalismo y la globalización". más tarde el mismo martes se nos unieron antonio y verónica, hicimos una buena compra en el supermercado para no tener que gastar demasiado en restaurantes, y más o menos enseguida empezó a correr el roncito. gerardo hizo piña colada, pero yo, siempre más clásico y más varonil, preferí el viejo cubalibre de siempre. obviamente no me fui a dormir sino al clarear.

el miércoles fue por tanto de moderada resaca (eso pasa cuando, como nos recomiendan siempre las propias marcas de bebidas alcohólicas, se toma con moderación) y de continuación de mi ya un tanto eterna ponencia. por la noche, hace un rato escaso, fuimos a la recepción de lasa 2006, con comida gratis como es natural, en el caribe hilton. la latin american studies association está llena, como cualquier organismo académico que se respete y más si tiene que ver con el tercer mundo, de comunistas, ex comunistas, rojillos, izquierdistas e izquierdosos en general, pero ya les digo, a ninguno se lo ve muy a disgusto en el hotel cinco estrellas al que la mayoría de la población mundial no puede acceder no por falta de ganas sino por falta de fondos. de ahí, y de mi propia situación aquí rodeado de un lujo herético, aquella cita extraída de las mejores páginas de la sabinología. y otra sacada de la lista de cosas que el maestro dice que le gustaría ser si no fuera quien es y si no hiciera lo que hace: "comunista en las vegas". a propósito, la anterior convención de lasa fue precisamente en esa ciudad, meca del capitalismo postmoderno.

total, que la cosa está muy bien, y pese a las tremendas dosis de confort ha salido bastante barata hasta el momento. hoy no hay ron, primero porque nos lo acabamos ayer, y segundo porque mañana quiero en serio terminar mi maldito trabajo. es que el viernes nos queremos ir de excursión a ponce, y por la noche es el baile de lasa 2006 amenizado nada más ni nada menos que por el gran combo de puerto rico, así que como comprenderán no quiero ni por asomo estar ocupado para entonces. el sábado habrá que exponer, porque a eso se supone que hemos venido, y el domingo a casita. ya les contaré.

5 comments:

Anonymous said...

Es la perla de los mares, preciosa porque así la llaman sus mares, es la única que tiene un viejo San Juan y no del cantón Gualaceo. Es también la tierra que hizo lamentar al borincano aquel que iba como la lechera del cuento. Es una colonia libremente asociada. Es la tierra que hizo cantar al Jefe "qué triste es vivir sin bandera, sin patria ni nada y sin libertad". Máximo

Anonymous said...

Para tu información tienes tres tías abuelas que viven allí. A una de ellas la conoces porque vivió un tiempo al lado de nuestra casa. Y una prima mía es jueza. Tu abuelo dijo si las ibas a visitar, pero yo ni me acordé, por supuesto. Pero además creo que viven en Ponce. Tu mamá

Anonymous said...

Antológico tu post. Ya te digo que andas sembrado en tus últimos comentarios. Un saludo y disfruta de la buena vida.
Luisra

Anonymous said...

Che, está bueno el epígrafe de Sabina. ¿Es del disco nuevo? Ejem, ejem =).

rafael ponce-cordero, a.k.a. bocha, a.k.a. guayako said...

pues no, che garibotto, no es del disco nuevo. no desesperés que sha te va a shegar. este mismo fin de semana te lo copio, prometido-prometido. la cita es de "oiga doctor", canción del álbum 'hotel, dulce hotel', que si no me equivoco es de 1987 o por ahí. es la época de sabina (de mediados de los ochenta a principios de los noventa) que más me gusta pese a sus éxitos de los últimos años. nos vemos pronto, che.

rpctv



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