greatest hits

June 15, 2005

un pelo blanco

siempre he pensado que me quedaría bien la barba. no es broma. las razones: a) según yo disimularía el hecho de que soy cachetón, b) según yo me quitaría esta cara de niño que todavía tengo, y c) según yo cuando me cubro la cara con espuma de afeitar se comprueba que me quedaría bien la barba.

porque, en efecto, me afeito. preferiría ser un imberbe total tipo tasio o el niño, quienes no tienen que rasurarse sino cada tres meses los pocos pelos rubios que se atreven tímidamente a salirles, pero en mi caso me veo obligado a pasar por ese masculino ritual cada dos o tres días máximo. y, sin embargo, no tengo barba y jamás la tendré (de ahí justamente mi pereza a la hora de afeitarme: total para lo que hay).

merced a los caprichos de la genética, este mestizo tiene barba de indio, o sea, no tiene ninguna. mucha gente piensa que sí la tengo, debido a mi permanente sombra, permanente incluso recién afeitado, pero es que dios me dio sombra, no barba (así de socarrón es el hombre). de hecho mi sombra más que de barba es de bigote solamente, y no obstante tampoco me sale bigote digno de tal nombre, alguna vez he estado más de una semana sin rasurarme y todo lo que queda es una sombra más grande y un ignominioso e involuntario homenaje a cantinflas. en cuanto a la barba, lo más que consigo es que me crezcan un poco las patillas y que la barbilla copie el triste cuadro antes descrito para el bigote, pero siempre queda y siempre quedará (a mi viejo le pasa lo mismo y creo que a mi ñaño también) un hueco hair-free en cada mejilla separando la patilla de la barbilla.

con todo, como ya he dicho, me afeito regularmente, y es que me gustaría ser completamente lampiño o poder dejarme la barba, pero lo que a mí me sale hay que eliminarlo por un elemental sentido del decoro. ahora bien, como lo hago rápido y sin ganas, siempre queda algún que otro sobreviviente tenaz que, en mis múltiples ratos de ocio, a veces me da por arrancar a mano. he ahí que el otro día al llevar a cabo esta entretenida operación me quedé de piedra: un pelo blanco. pero blanco lo que se llama blanco. totalmente blanco. resplandecientemente blanco. blanco. desde la más tierna adolescencia tengo alguna que otra cana vaga perdida por el buen matorral que el señor me dio por cabellera. y hace rato me acostumbré a una muy notoria que me sale en la patilla izquierda cuando no visito al peluquero en mucho tiempo. pero ese pelo blanco extraído de debajo de la barbilla me dio duro, yo que pensaba estar tomándome lo de la treintena de puta madre, todo un ejemplo para esta sociedad adoradora de la extrema juventud.

en cualquier caso, este fin de semana maricarmen y yo fuimos al waterfront, un centro comercial erigido sobre las ruinas de la industria acerera pittsburguesa, y por fin cumplí mi antiguo sueño de adquirir una rasuradora eléctrica, en concreto una norelco reflex plus, a ver si me da menos pereza afeitarme y/o el resultado es más profesional ("suave y al ras", como dicen en las propagandas, a lo que ahora tendré que añardir: "y sin canas tozudamente sobrevivientes que puedan desencadenar la crisis de los treinta").

p.d.: sé que les gustaría ser agasajados con más noticias impactantes como las recogidas en este post en el futuro próximo, pero me temo que este su blog favorito detendrá las rotativas al menos hasta el miércoles de la próxima semana. el motivo ya lo expuso sinatra: "new york, new york".

5 comments:

Anonymous said...

q fue.. mira dos cosas. la primera es sobre el pelo blanco y es que ya te lo he dicho mil veces q estas ancianito y tu muy terco no quieres aceptar que el intrascendente mas famoso de pittsburgh tenga razon alguna vez en su vida..
la otra es q como asi t vas a ny? yo diria q al fin xq me acuerdo q desde q estuve en pitt la ultima vez tnias ganas d ir..

Romax said...

Welcome to the Club:

El primo de cachetes lampiños. Cuando me deje barba recurría al recurso de los que van camino al calvario, me dejaba mas largo de un lado para suplir lo que falta mas abajo o mas arriba. Total desastroso, ya se ve que en esta familia no hay como poner las barbas en remojo.

pasajero77 said...

si te sirve de consuelo, tienes toda la razón: yo logré, durante casi un año, y como a ti te consta, lucir un bigote respetable y siniestro al más puro estilo de pancho villa, así como una barba de chivo digna del apelativo de bolchevique, pero nunca logré (nunca lo lograron mis genes) que ambas entidades se juntaran en ese hueco hair free que mencionas.

por otro lado, también como consuelo, acude a la dudosa ilusión que, a todo quien creció en nuestras tierras, y por más crianza izquierdista e ideologías igualitarias con las que se mamó la teta, le queda a uno: convéncete a ti mismo, simplemente, de que el pelo que en esa mala hora encontraste no es blanco sino... rubio. enhorabuena.

yo, por mi parte, me temo tener, en la barba, y también en las patillas y en el bigote y hasta en las cejas, pelos negros, cafés (de diversos tonos), rojizos, rubios y blancos (en serio). a ver si no soy un melting pot andante.

Anonymous said...

Melting pot enzapatado. No se quejen tanto, por lo menos tienen (al menos todavía) pelo. le le le

rafael ponce-cordero, a.k.a. bocha, a.k.a. guayako said...

mi ñaño ya no tanto...

rpctv



      monetize your website with text link ads




recent posts